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ARTICULOS : Endeudamiento y desempeño económico de los gobiernos panistas
el 13/2/2012 4:40:00 (3055 Lecturas)

En el contexto de la división de poderes, corresponde esencialmente a los poderes ejecutivos –Federal y de las Entidades federativas- las labores administrativas, es decir; el Presidente de la República, los gobernadores y el jefe del Distrito Federal reciben el mandato popular de gastar el dinero público, de manera instrumental, a fin de acceder a las fines del Estado en general y de su gobierno en particular.

Por ello, estando en época electoral –y por tanto en la oportunidad de cambiar la realidad nacional- es oportuno hablar del dinero público, revisar las cuentas del gobierno federal para examinar su desempeño, hacernos una clara idea de en qué y cómo ha gastado el dinero de los contribuyentes.

Siendo los gobiernos del PAN de derecha pura y dura, su política económica debiera ser –por cuestiones ideológicas- de contracción del sector gubernamental (menos burocracia), aprovechamiento al máximo del gasto público (eliminación de deuda, gastos superfluos o inútiles) y disminución de impuestos, pero no ha sido y no es así.

De hecho, según los más recientes informes de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la deuda total del sector público mexicano (o sea, del gobierno) ascendió a 5 billones 473 mil 698 millones de pesos al término de 2011, con lo cual queda documentado un incremento de 168% del endeudamiento durante los 11 años de gobiernos federales surgidos del Partido Acción Nacional.

Este aumento ha sido de 3 billones 428 mil 691 millones de pesos, cantidad mayor que los ingresos presupuestarios del 2011 del sector público, los cuales ascendieron a 3 billones 269 mil 331 millones, según los informes contenidos en el “Reporte de la SHCP sobre la situación económica, las finanzas públicas y la deuda pública al cuarto trimestre del año pasado.”

Lo más preocupante es que más de dos terceras partes del aumento de este endeudamiento se realizó durante los primeros 5 años de la presidencia de Felipe Calderón Hinojosa, lo que significa que su Gobierno se ha endeudado por 2 billones 159 mil 236 millones de pesos, el cual ha resultado 98% mayor al incremento de la deuda pública en los 6 años de gestión del gobierno de Vicente Fox Quezada, el cual se endeudó “sólo” por un billón 90 mil 432 millones de pesos. Salió gastador el Presidente Calderón.

Debemos preocuparnos. El endeudamiento para financiar al sector público representa ya, a la fecha, el 37% por ciento del producto interno bruto (PIB), mientras que –según el Banco de México- en el 2011 la economía mexicana creció 4%, y se prevé un crecimiento del 3.33% para el 2012 (sí bien nos va), con un incremento inflacionario del 3.47%, lo que implicará necesariamente una pérdida del valor adquisitivo de nuestro dinero.

Ahora bien, el 72% del endeudamiento total del sector público corresponde a la deuda interna, con un saldo de 3 billones 928 mil 321 millones de pesos al cierre de 2011, lo que implicó un crecimiento de 203% en los últimos 11 años, lo que ha obligado al gobierno federal a contratar deuda para pagar el endeudamiento existente.

Es digno de mención que el mercado local de bonos ha sido la principal fuente de financiamiento de las dos administraciones gubernamentales de Acción Nacional. Según los informes de la SHCP, la deuda del gobierno federal a través de la emisión de bonos, se incrementó en un 416%, al pasar de 606 mil 182.2 millones de pesos a fines de 2000, a 3 billones 129 mil 546.2 millones en lo que va de las administraciones federales panistas.

El endeudamiento interno gubernamental, donde se localiza el rubro de la participación de extranjeros en la compra de bonos y valores representativos de la deuda del gobierno federal, es de un monto -al concluir 2011- de 973 mil 246.4 millones de pesos, lo que significa un incremento inaudito del 10,528% (sí, la cifra es correcta: diez mil quinientos veintiocho por ciento) durante los últimos 11 años de gobierno panista, según el Banco de México.

Como este tipo de endeudamiento se ha realizado principalmente en dólares, la compra por extranjeros de bonos y valores emitidos por el gobierno federal para el mercado local se convirtió en la principal fuente de abasto de la reserva internacional de divisas del país (que tanto presume el BM) lo que implica que si, por alguna razón, los extranjeros decidieran retirar en forma súbita sus inversiones, se crearía una situación caótica en la economía nacional, con el consecuente agravamiento de la crisis que ya padecemos.

Al tipo de cambio vigente a cada fecha, al iniciar la primera administración gubernamental panista los extranjeros poseían valores del gobierno mexicano por alrededor de 969 millones de dólares, monto equivalente a 1.3% del total en circulación el 30 de noviembre de 2000. Once años después, al cierre de 2011, el saldo de la inversión extranjera en bonos del gobierno federal era equivalente a 69 mil 654 millones de dólares y representa el 26.3% del total de la deuda interna gubernamental en circulación, según el banco central.

Pero eso no es todo. La Administración federal ha “engordado” durante el actual sexenio. Aunque la economía sólo creció un 8% acumulado en los primeros 5 años del Gobierno de Felipe Calderón, su gasto corriente (sueldos, salarios y gastos administrativos burocráticos) creció 30%, de acuerdo con de la SHCP.

Tenemos pues un pobre desempeño económico del sector gubernamental en México; déficit, deudas crecientes, un enorme gasto público y una economía débil; inseguridad sin precedentes y un discurso oficial triunfalista que ahora sirve de base a Josefina Vázquez Mota para –con una posición continuista- invitarnos a los mexicanos a votar por las mismas y erradas políticas públicas, que han agravado la situación nacional.

Pretextos para justificar esta realidad sobrarán para los panistas, pero las frías cifras hablan por sí solas. Los gobiernos federales panistas gastan mucho y muy mal. Eso es lo que el PAN ha dado a México: promesas incumplidas; una transición que no ocurrió; vulnerabilidad; inseguridad; deterioro económico; de calidad de vida y déficit; endeudamiento del sector público y pérdida de valor adquisitivo de los sueldos y salarios de la mayoría de los mexicanos. Los ricos más escasos, pero más ricos. Día a día, la mayoría, más y más pobre. Es hora de exigir cambios, definiciones, deslindes y propuestas concretas o ¿deseamos más de lo mismo?

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